Hace poco, involuntariamente, me topé con una publicación en redes sociales de la Real Academia Española en el cual se precisaba el origen de la palabra trabajo. Lo cito textual: "El verbo 'trabajar' viene del latín vulgar 'tripaliare' -torturar-, derivado del latín tardío 'tripalium', instrumento de tortura compuesto de tres maderos".



































