Desde hace seis décadas, los argentinos venimos hablando del Fondo Monetario Internacional (FMI) y hasta lo hemos convertido en un aliado de nuestros problemas más que de nuestras soluciones, económicas y políticas. Y eso que los gobiernos recurren al Fondo con el propósito de recibir ayuda. Hoy está en discusión un nuevo acuerdo que supere el de 2018 para comenzar a saldar, como se pueda, la deuda que originó aquel reembolso de casi 45 mil millones de dólares al gobierno que encabezó Mauricio Macri, al que el actual gobierno culpa de haber propiciado que dichos fondos se utilizaran más para fuga de amigos que para solución de los problemas del país.

































