+ SECCIONES
El Litoral
BUSCAR
EL LITORAL
  • Todos los Títulos
  • Noticias
    • Área Metropolitana
    • Sucesos
    • Santa Fe Policiales
    • Política
    • Filtrado
    • Economía
    • Puerto Negocios
    • Dólar Hoy
    • Educación
    • Salud
    • Información General
    • Regionales
    • Internacionales
    • Opinión
    • Escenarios & Sociedad
    • Show
    • Contenido Patrocinado
  • Deportes
    • Actualidad Sabalera
    • Actualidad Tatengue
  • Necrológicas
  • Edición Impresa
  • Clasificados
  • Sitios
    • Mirador Provincial
    • Vivi Mejor
    • Notife
    • Sur 24
    • Revista Nosotros
    • Puerto Negocios
    • CyD Litoral
    • Educación SF
    • Norte 24
    • Campolitoral
  • Servicios
    • Clima
    • Agenda Cultural
  • Especiales
    • Portada
    • Arte
  • Multimedia
    • Galerías de Fotos
    • Videos
    • Webstories
    • Podcast
    • Radios en vivo
  • Institucional
    • Autores
    • Temas
    • Quienes Somos
    • Alianzas
    • Comercial EL

#HOY:

Maximiliano Pullaro
Juegos Suramericanos 2026
Colón
Unión

OPINIÓN

De una mujer a muchas

La otra modernidad (Parte I)

La otra modernidad (Parte I)La otra modernidad (Parte I)

Jueves 18.9.2025
 23:31hs
 / 
Actualizado al Viernes 19.9.2025 9:58hs
Agregar El Litoral en
Agregar a tus medios preferidos en Google
Rodrigo Agostini
Por: 
Rodrigo Agostini
"Nada es fijo, todo debe evolucionar"- Eileen Gray

Eileen Gray (1878-1976) nunca pensó su obra como un manifiesto, realmente. No necesitaba proclamas ni teorías que blindaran su nombre dentro de los templos de la modernidad. Su arquitectura y sus objetos surgían de una sensibilidad profundamente íntima, de una escucha atenta de lo cotidiano, del cuerpo y de la naturaleza. Y sin embargo, esa misma intimidad se transformó en una revolución silenciosa que terminó por descolocar, incomodar y a veces provocar envidia en un ambiente dominado por hombres que concebían la modernidad como un estandarte viril y universal.

La historia de Gray -nacida Kathleen Eileen Moray en la localidad de Enniscorthy, República de Irlanda-, es la de una pionera que abrió caminos que apenas se le reconocieron en vida, y que hoy, lentamente, empieza a ocupar el lugar que merece en la memoria cultural y arquitectónica. Su célebre casa E-1027, construida en 1929 en la Costa Azul junto al arquitecto rumano Jean Badovici (1893-1956), se ha convertido en un emblema tanto de su genio como de las tensiones de género en el Movimiento Moderno. Delicada, blanca, ligera como un barco que navega el aire y la luz, esa villa no fue concebida como una declaración pública sino como un refugio íntimo, un nido de amor. Incluso el nombre entrelaza códigos personales: la E de Eileen, el 10 y el 2 como letras J y B para Jean Badovici, y el 7 para la G de Gray.

La intimidad como resistencia. La actriz Orla Brady, personificando a Eileen, en un sillón Bibendum. Gray fue una notable diseñadora de muebles e interiores.

La arquitectura, en este caso, era también una carta secreta, un gesto privado materializado en hormigón, vidrio y acero. Gray nació en Irlanda y se formó en Londres antes de instalarse en París, donde aprendió laqueado y comenzó a diseñar muebles. Fue una de las primeras mujeres de la Slade School y su obra llamó la atención de modernos como Jacobus Johannes Pieter Oud y Le Corbusier -el nombre con el que empezó a ser conocido Charles-Édouard Jeanneret-Gris a partir de la década de 1920-, quienes la animaron a construir.

Hasta entonces, Gray era reconocida sobre todo como diseñadora de muebles e interiores. Sus piezas, desde la mesa ajustable E-1027 hasta el icónico sillón Bibendum, respiraban la misma delicadeza y audacia que sus proyectos espaciales. La casa fue su primera obra arquitectónica integral, y se desplegaba como una extensión de sus muebles: todo estaba pensado para acompañar la vida de los habitantes, desde el recorrido del sol hasta la brisa del mar. Frente a la monumentalidad de Le Corbusier o Walter Gropius, Gray proponía un modernismo más humano, más atento al detalle, casi doméstico en el mejor sentido de la palabra.

E‑1027 era un organismo adaptable: Gray diseñó ventanas con persianas para regular luz y privacidad, y creó muebles que se transformaban en tabiques, camas o mesas ajustables. Nada estaba dejado al azar: la casa acompañaba cada gesto cotidiano. Pero esa sutileza fue demasiado para un ambiente en el que los arquitectos se medían a fuerza de manifiestos y conquistas territoriales. En 1938 y 1939, Le Corbusier se alojó en E-1027 invitado por Badovici, ya separado de Gray. Y en un gesto tan célebre como polémico, pintó una serie de murales sobre las paredes de la casa, desnudo, apropiándose del espacio de manera simbólica y literal.

La anécdota se repite en las escuelas de arquitectura: el gran maestro, incapaz de soportar que una mujer hubiera creado una obra modernista tan lograda, marcó el territorio como un perro orina sobre un árbol. Gray consideró aquello una violación de su obra, una afrenta personal. Y no le faltaba razón: el acto fue leído luego como un gesto falocrático, una demostración de poder que buscaba eclipsar la autoría femenina. Paradójicamente, esas pinturas se conservaron y hoy forman parte del patrimonio protegido de la casa. No pueden destruirse ni retirarse.

Así, la violencia simbólica de la apropiación ha quedado inscrita como cicatriz en las paredes mismas, recordándonos que la modernidad no fue un campo de juego neutro, sino una arena atravesada por tensiones de género, egos heridos y jerarquías culturales. La historia posterior de la casa no fue más amable. El refugio íntimo pensado por Gray y Badovici atravesó décadas de abandono, cambios de propietario y hasta un episodio trágico: en 1996, uno de sus dueños fue asesinado allí.

Durante los años 90, sus muebles originales se subastaron en Sotheby's, alcanzando cifras millonarias. Una silla de Gray llegó a venderse por 28 millones de dólares en 2009, estableciendo un récord para el mobiliario del siglo XX. Pero mientras tanto, la casa se deterioraba, carente de los objetos que le daban sentido, vacía de la atmósfera original que Gray había concebido. A partir del año 2000 comenzó un largo proceso de restauración a cargo del municipio de Roquebrune-Cap-Martin, propietario del terreno a través del Conservatoire du Littoral. El proyecto, sin embargo, estuvo lejos de ser lineal.

Mesa plegable E-1027 y sillón Bibendum diseñados por Eileen Gray, creadora de un estilo internacional único. Gentileza

Entre concursos de arquitectos, disputas institucionales y fondos que no alcanzaban, la restauración se convirtió en una historia de desencuentros. Los especialistas denunciaron alteraciones importantes: barandillas engrosadas, carpinterías sustituidas por materiales estándar del siglo XXI, escaleras mal proporcionadas, una paleta de colores distinta a la original. Michael Webb llegó a calificar la restauración de "trágica", y John Allan, experto en arquitectura modernista, habló de un proyecto mal concebido y ejecutado.

El contraste es brutal: lo que había sido pensado como un refugio delicado terminó convertido en campo de disputa patrimonial y política. Incluso hoy, las discusiones persisten sobre cómo devolverle su esencia. La paradoja es que la frase de Gray, "nada es fijo, todo debe evolucionar", ha sido utilizada como justificación para introducir cambios discutibles. Pero conviene preguntarse: ¿esa evolución no debería ser fiel al espíritu original en lugar de borrar sus huellas más sutiles?

No todo es pesimismo. Gracias a esfuerzos diversos, E-1027 está mejor que en los años 90, cuando se desmoronaba. Réplicas de muebles han devuelto algo de su carácter, y el cine también ha ayudado: la película "The Price of Desire", de Mary McGuckian, se centra en la figura de Gray, presentándola como una Mozart frente al Salieri de Le Corbusier. El interés creciente en su figura ha permitido que hoy sea objeto de exposiciones, investigaciones y reivindicaciones que van más allá de la anécdota de los murales.

Tras la separación de Badovici, Le Corbusier quiso comprar la villa y, al no lograrlo, construyó su propio refugio en la colina. Durante la guerra, la casa fue utilizada como blanco de tiro, sus muebles fueron vendidos y su historia se convirtió en una sucesión de abandonos. La restauración iniciada en 2000 fue conflictiva; el documental y la película sobre Gray sirvieron para salvarla.

Pero más allá de E-1027, lo que interesa de Gray es su manera de entender la arquitectura. En un tiempo en que las casas modernistas se concebían como templos o manifiestos, ella trabajaba con la escala de la vida. Sus espacios no buscaban impresionar, sino acompañar. Diseñaba desde el cuerpo, desde el gesto cotidiano: una mesa ajustable para desayunar en la cama, una chaise longue para mirar el mar, un biombo que se desplazaba como un paisaje móvil. La suya fue una modernidad habitable, sensual, incluso alegre, en contraste con el rigor solemne de sus contemporáneos.

La reivindicación de Eileen Gray no debe quedarse en la denuncia de la injusticia histórica ni en la anécdota del mural. Su aporte es mucho más profundo: demostró que la arquitectura podía ser íntima sin ser menor, que el diseño podía ser sutil sin perder potencia. En un mundo que aún hoy arrastra desigualdades de género en la profesión, su figura ilumina la posibilidad de pensar un habitar más atento, menos dominado por la lógica del ego o del espectáculo.

Revisar su obra es también revisar nuestra manera de enseñar arquitectura. La modernidad fue contada durante décadas como la epopeya de unos pocos nombres masculinos: Le Corbusier, Mies, Gropius. Pero la modernidad tuvo también nombres invisibilizados, mujeres que aportaron miradas alternativas. Gray no buscaba fundar un movimiento ni escribir manifiestos: construía un sillón, una mesa, una casa. Y en esa aparente modestia estaba su fuerza transformadora.

La historia de E-1027 condensa la paradoja de la modernidad: un lugar pensado para el recogimiento, atravesado por la violencia; un gesto íntimo, transformado en campo de disputa; una obra de mujer, invadida por la arrogancia masculina. Pero también es una historia de resiliencia: pese al abandono, pese a las intervenciones ajenas, la casa sigue en pie, sigue brillando blanca sobre la bahía, recordándonos que otro modernismo fue posible.

Eileen Gray no buscaba el protagonismo. No dejó un sistema ni una doctrina. Dejó, en cambio, espacios donde la vida podía desplegarse con delicadeza. En tiempos donde la arquitectura parece debatirse entre la espectacularidad tecnológica y la nostalgia patrimonial, revisitar su legado es un acto de justicia y, sobre todo, de aprendizaje. Tal vez la mayor lección de Gray sea que la verdadera revolución no está en las grandes declaraciones, sino en los gestos íntimos que cambian la manera en que habitamos el mundo.

Gray trabajó en un mundo dominado por Le Corbusier, Ludwig Mies y Gropius. Su sensibilidad fue eclipsada por relatos que glorifican al genio masculino, y por eso su nombre quedó fuera de los manuales. Hoy sabemos que la modernidad también se construyó desde la intimidad y la experiencia cotidiana. Hacerle justicia significa abrir el canon y reconocer todas las voces que lo forjaron.

Agregar El Litoral en
Agregar a tus medios preferidos en Google
Sobre el Autor
Rodrigo Agostini
Por: 
Rodrigo Agostini
|
Ver Perfil

#TEMAS:
Edición Impresa
Reino Unido
Francia
Cine Series Televisión

Además tenés que leer:

  • Arquitectura sin dueño Espacios anónimos, apropiaciones populares
  • ¿Cómo nos afecta lo que proyectamos? Neuroarquitectura: cuando el espacio piensa con nosotros
Tenes que saber
Santa Fe expuso ante el Congreso una ley para ampliar las competencias provinciales contra el microtráfico
Declaró la viuda de Cristian Zárate y calificó a Lotocki de “asesino”
La serie de Moria Casán es un éxito global en Netflix y se metió entre lo más visto del mundo
Emergencia meteorológica en el norte de Chile: varias ciudades enfrentan graves daños por las lluvias
Se aproxima un nuevo pulso de aire polar con fuertes heladas: cómo estará el clima en Santa Fe

LO MÁS VISTO

En vivo: así cotiza el dólar hoy, miércoles 19 de agosto, en Argentina

1

En vivo: así cotiza el dólar hoy, miércoles 19 de agosto, en Argentina

2

Murió la hija del cantante Lucas Sugo tras atravesar una enfermedad oncológica

3

Un delincuente protagonizó una insólita secuencia este martes en Santa Fe

4

Tensión en el hospital Cullen: un paciente se atrincheró y amenazó con lastimarse con un cuchillo

5

Un caso de abusos en Llambi Campbell terminó con una condena a 20 años de prisión

Te puede interesar

  • Cráter en la Luna: la NASA registró las imágenes del impacto provocado por un cohete de SpaceX
  • Tránsito demorado por un choque en la Ruta Provincial 1
  • Thiago Tirante logró la mayor victoria de su carrera ante Mensik y avanzó a cuartos
  • El liderazgo empresarial ante el desafío de las “dos R”: equilibrio entre relaciones y resultados
  • Santa Fe expuso ante el Congreso una ley para ampliar las competencias provinciales contra el microtráfico
  • Declaró la viuda de Cristian Zárate y calificó a Lotocki de “asesino”
  • La serie de Moria Casán es un éxito global en Netflix y se metió entre lo más visto del mundo
  • Emergencia meteorológica en el norte de Chile: varias ciudades enfrentan graves daños por las lluvias

Política

Privatización ferroviaria El Gobierno licitará por 50 años las líneas del Belgrano Cargas y una obra clave alcanza a Santa Fe
Este miércoles Santa Fe expuso ante el Congreso una ley para ampliar las competencias provinciales contra el microtráfico
Presupuesto Escuela Normal N° 32 de Santa Fe: cuáles son las empresas que presentaron ofertas para su renovación
Rafaela Pullaro destacó el legado del nuevo velódromo: “Es crecimiento, trabajo, turismo y calidad de vida”
Militancia contra las plataformas “Yihad contra las Corporaciones de la Distracción”: el grupo detrás de la protesta de Gandalfs frente a la casa de Peter Thiel

Área Metropolitana

Santa Fe El entrenamiento invisible, una propuesta de Encuentro para fortalecer los hábitos saludables en los jóvenes deportistas
Provincia de Santa Fe Defensa del Consumidor: los reclamos crecieron y los servicios financieros lideran
Los fieles católicos se organizan La Iglesia santafesina ya prepara la peregrinación para recibir a León XIV, que promete ser histórica
En Santa Fe Todo lo que tenés que saber antes de salir de casa este miércoles 19 de agosto
Miércoles 19 de agosto de 2026 El tránsito en la provincia de Santa Fe; la información minuto a minuto

Sucesos

A la altura del km 2,5 Tránsito demorado por un choque en la Ruta Provincial 1
Norte argentino Tragedia en Jujuy: una turista bonaerense murió y su hija está con muerte cerebral al caer una camioneta por un barranco
Conmoción en el norte provincial Investigan en San Justo la muerte de un pequeño de seis años con la madre como sospechosa
Ciudad de Santa Fe Se descompensó un hombre en la zona céntrica y fue trasladado al Hospital Cullen
Ciudad de Santa Fe Caso Trigatti: la defensa lleva a la Corte las fallas del proceso

Información General

Sorteo del miércoles 19 agosto Quini 6: estos son los números favorecidos
Sonda Lunar Reconnaissance Orbiter Cráter en la Luna: la NASA registró las imágenes del impacto provocado por un cohete de SpaceX
Ola de frío sin tregua Se aproxima un nuevo pulso de aire polar con fuertes heladas: cómo estará el clima en Santa Fe
Prevención El Niño y la humedad: qué revisar en casa antes de que llegue el verano
Alerta oficial Advierten por una nueva modalidad de fraude que utiliza el nombre del Poder Judicial de Santa Fe
El Litoral
  • Campolitoral
  • Revista Nosotros
  • Clasificados
  • CYD Litoral
  • Podcasts
  • Mirador Provincial
  • Viví Mejor
  • Puerto Negocios
  • Notife
  • Educacion SF
Hemeroteca Digital (1930-1979) - Receptorías de avisos - Administración y Publicidad - Elementos institucionales - Opcionales con El Litoral - MediaKit
El Litoral es miembro de:
adepa.org.ariab.comadira.org.ar
afip.gob.ar