Despedir a una poeta tan querida y admirada no es tarea fácil. Norma Segades partió una tarde de otoño lluviosa y gris. Se apagó esa sonrisa amplia y generosa que abrazaba, su sello inconfundible. Mucho se ha dicho de su obra literaria que es enorme, multipremiada y de reconocimiento no solo a nivel nacional, sino internacional.






























