Hace mucho tiempo. Pero mucho, en serio. Tanto que algunas casas ya no están, y algunas preguntas ya no necesitan respuesta. Venía caminando por la vereda de tierra, con el guardapolvo gris de la escuela industrial manchado de grafito y tizas. En mi mochila llevaba reglas T, compases, papel vegetal… y en mi cabeza, teorías. Kandinsky, Goethe, la Gestalt.




































