El que hoy nos convoca es un tango con perfume a infancia y a nostalgia, reflejos de movimientos giratorios, de aquellos que aprietan el pecho. "Un tango que hace sangrar las cosas que fueron rosas un día", es aquel que marca el pulso y no es solo recuerdo; hay herida, hay paso del tiempo y de la vida, hay barrio vivido y sentido.


































