- Porque es una herramienta muy favorable para el consumidor, pero también para el comercio y porque nunca la desestimamos. De hecho, estábamos trabajando con esta herramienta con otro formato, pero con los corralones de materiales de construcción y gomerías para la venta de neumáticos, y pensamos incorporar otro segmento como mueblerías pero a través de cuotas sin interés. En estos sectores funcionó muy bien y elevó las ventas. Pero nos estaba faltando consumo masivo, supermercados… Venimos trabajando desde el mismo momento que ingresamos a la gestión para que esta herramienta no se desestimara porque permitió que mucha gente accediera al uso del dinero virtual o comercio electrónico. Llegamos a la conclusión, tras las gestiones con los supermercados y el Banco Santa Fe, de que esta herramienta seguía siendo válida y había que revitalizarla, pero con el esfuerzo del sector privado. Y llegamos a este entendimiento donde de los veinte mil pesos que se reintegran, se reparten 10 mil entre los supermercados y los otros 10 mil a ser aportados por el Nuevo Banco de Santa Fe.