-Es difícil hablar del humor de la gente cuando a todos nos atraviesa la pandemia. Recuperarnos y volver a la normalidad, a tener una vida como la anterior a marzo del 2020, no es fácil. A todos se nos ha muerto un familiar, un vecino, alguien que conocíamos y por el que sentíamos afecto. La verdad es que poner la cabeza en modo optimista cuesta, pero uno tiene que convertir en películas las fotos optimistas que ve todos los días. Creo que hay síntomas de reactivación, que la generación de empleos va a empezar llevar tranquilidad a muchas familias. Las herramientas y programas que están implementando Nación y provincia, como los de empleos para jóvenes, son un incentivo para chicos que no encuentran un rumbo ni ven un horizonte. A ellos tenemos que decirles que hay muchas empresas que están buscando contratar nuevos empleados pero que se tienen que capacitar. Estos planes ayudan a que los jóvenes puedan capacitarse dentro de las empresas, que los empresarios puedan hacerlo porque cuentan con la ayuda del Estado. Y tenemos que trabajar para reconvertir nuestro sistema educativo fomentando el estudio de la informática y la robótica, que son las especialidades que más demanda laboral tienen y van a tener en los próximos años.