El senador por el departamento San Justo, Rodrigo Borla, ingresó en la Cámara Alta de la Legislatura santafesina un proyecto de ley que propone regular la actividad de los cuidadores domiciliarios y polivalentes en todo el territorio provincial.
El senador provincial Rodrigo Borla presentó un proyecto de ley que apunta a regular la actividad de los cuidadores domiciliarios y polivalentes en Santa Fe. La iniciativa busca establecer requisitos de formación, crear un registro oficial y garantizar estándares de calidad en la atención de personas mayores y con dependencia.

El senador por el departamento San Justo, Rodrigo Borla, ingresó en la Cámara Alta de la Legislatura santafesina un proyecto de ley que propone regular la actividad de los cuidadores domiciliarios y polivalentes en todo el territorio provincial.
La iniciativa apunta a ordenar una tarea cada vez más demandada, vinculada al cuidado de adultos mayores, personas con discapacidad y pacientes con enfermedades crónicas o invalidantes.
La propuesta contempla la creación de un régimen específico que abarque tanto a quienes trabajan en domicilios particulares como a aquellos que se desempeñan en instituciones como geriátricos, residencias de larga estadía o establecimientos asistenciales.
En ese marco, el proyecto establece definiciones, alcances y condiciones para el ejercicio de la actividad.
El texto legislativo está estructurado en cuatro capítulos que incluyen disposiciones generales, requisitos de acceso y condiciones para el desarrollo de la actividad. Allí se define como cuidadores domiciliarios y/o polivalentes a aquellas personas mayores de 18 años que brindan asistencia directa a individuos en situación de dependencia, ya sea por edad, discapacidad o condiciones de salud.
Uno de los puntos centrales de la iniciativa es la creación de un Registro Provincial de Cuidadores, que permitirá relevar y acreditar a quienes ejercen esta tarea. Según se detalla, este instrumento será clave para garantizar estándares mínimos de calidad, así como también para facilitar el acceso de la población a información confiable sobre prestadores habilitados.
El proyecto establece una serie de condiciones obligatorias para quienes deseen desempeñarse como cuidadores.
Además, se exige la inscripción en el registro que prevé la ley, la ausencia de inhabilitaciones penales o civiles y la presentación de un certificado de aptitud psicofísica emitido por organismos públicos de salud. Estos requisitos buscan profesionalizar la actividad y brindar mayores garantías tanto a los trabajadores como a las personas que reciben el servicio.
En los fundamentos del proyecto, Borla remarca que muchas familias enfrentan dificultades al momento de contratar cuidadores capacitados. “Quienes han atravesado la experiencia de acompañar a un familiar enfermo conocen las complicaciones que surgen al buscar asistencia adecuada”, señala.
En ese sentido, la iniciativa apunta no solo a proteger a los usuarios del servicio, sino también a jerarquizar el rol de los cuidadores, promoviendo su inserción en el mercado laboral formal y reconociendo la importancia social de su tarea.
De avanzar en el ámbito legislativo, la norma representaría un paso significativo hacia la regulación de una actividad clave en el sistema de cuidados, en un contexto marcado por el envejecimiento poblacional y la creciente demanda de servicios especializados.




