En un paso clave para la consolidación de su política exterior, el Gobierno nacional formalizó este miércoles la designación de Leandro Fernández Suárez como el nuevo embajador extraordinario y plenipotenciario de la República Argentina ante México.
A través de una serie de decretos publicados en el Boletín Oficial, el Ejecutivo oficializó cambios en delegaciones clave. Fernández Suárez asume el desafío de recomponer la relación bilateral con el gobierno de Claudia Sheinbaum.

En un paso clave para la consolidación de su política exterior, el Gobierno nacional formalizó este miércoles la designación de Leandro Fernández Suárez como el nuevo embajador extraordinario y plenipotenciario de la República Argentina ante México.
El nombramiento, oficializado mediante el Decreto 97/2026, marca el inicio de una etapa que busca normalizar y potenciar los vínculos con una de las economías más grandes de la región.
Fernández Suárez, un diplomático de carrera con amplia trayectoria en el Palacio San Martín, asume en un contexto de particular sensibilidad.
Tras los roces retóricos que caracterizaron la relación bilateral en los últimos años, la misión del nuevo embajador será tender puentes técnicos y comerciales con la administración de Claudia Sheinbaum, priorizando la agenda económica por sobre las diferencias ideológicas que han enfriado el vínculo entre Buenos Aires y Ciudad de México.
Para los analistas políticos, estos movimientos responden a una directiva clara de la Casa Rosada: profesionalizar las embajadas con cuadros del Servicio Exterior de la Nación (SEN).
La elección de Fernández Suárez para México, en lugar de un nombramiento político, sugiere una intención de manejar la relación con el país de manera pragmática, evitando escaladas discursivas que puedan perjudicar las exportaciones argentinas.
México representa un mercado vital para la industria automotriz y el sector agropecuario argentino. Con la llegada de Fernández Suárez, se espera que se reactiven las mesas de negociación para el Acuerdo de Complementación Económica (ACE 6), buscando reducir barreras arancelarias en un momento donde la Argentina necesita con urgencia divisas y nuevos destinos comerciales.
El movimiento de mayor peso político se dio ayer, cuando el Poder Ejecutivo confirmó la designación de Fernando Iglesias como embajador ante la Unión Europea (UE). Iglesias, quien hasta ahora se desempeñaba como diputado nacional y presidía la Comisión de Relaciones Exteriores, desembarcará en Bruselas con la misión de reactivar las negociaciones por el acuerdo Mercosur-UE.
Su perfil, marcadamente europeísta y alineado con los valores occidentales, es visto por la Casa Rosada como la pieza ideal para defender los intereses argentinos en el corazón del bloque comunitario.
El flamante embajador llegará a la capital mexicana con una agenda cargada.
Además de la presentación de credenciales ante la presidenta Sheinbaum, Fernández Suárez deberá gestionar la protección de ciudadanos argentinos en territorio mexicano y coordinar posiciones en foros multilaterales como la OEA y la CELAC, donde ambos países suelen tener visiones encontradas sobre la situación en Venezuela y los derechos humanos.
Con estas designaciones, el Gobierno busca dar una señal de estabilidad y previsibilidad ante la comunidad internacional, cerrando capítulos de vacancia en sedes diplomáticas que son consideradas piezas fundamentales para la inserción de Argentina en el mundo.




