La decisión del radicalismo provincial de reconstruirse y unirse, en primera instancia; y de constituir un frente político más amplio, en segundo lugar, empieza a generar repercusiones. La semana pasada, el partido logró aglutinar a referentes de todos sus sectores internos; estuvieron -entre otros- José Corral, Carlos Fascendini, Maximiliano Pullaro, Julián Galdeano y Felipe Michlig. La decisión fue conformar una Mesa de Acción Política para consolidar la unidad partidaria, y cimentar las bases de una coalición que pueda constituirse en opción electoral al peronismo. Esa construcción podría, incluso, incorporar actores que fueron adversarios electorales del radicalismo en las últimas elecciones. La propia UCR encierra esa particularidad; hoy, todos vuelven a confluir en el mismo capullo partidario, pero en las estrategias electorales, los hay integrantes del Frente Progresista -Fascendini, Michlig, Maximiliano Pullaro- y también del frente Cambiemos -Corral, Julián Galdeano-. Precisamente, la pretensión ahora es explorar la construcción de un frente que “trascienda” a las dos alianzas.




































