A partir de la reapertura de la Sala de Prensa del palacio rosado el lunes pasado -bajo un estricto e inusual diagrama de restricciones impuesto por la Casa Militar a los acreditados- los popes violetas intentaron retomar el sendero de una normalidad que no consiguieron que retorne, porque la novedades tribunalicias que llegan desde el escritorio del Juez Federal Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita no dan tiempo a ser digeridas por los estrategas oficialistas. Tras la conferencia de prensa del lunes, en la que el ministro coordinador dejó en claro que no va a interferir en las causas que tramitan en Comodoro Py, se motorizó una agenda de actividades que Adorni fue cumpliendo al pie de la letra. Entre otras cosas, se reunió con el CEO de Aerolíneas Argentinas, Fabián Lombardo, y con representantes del directorio de YPF. Participó de un extenso streaming donde concedió una entrevista de tipo intimista y cerró el viernes inaugurando un sector de la planta industrial de Mercedes Benz en la localidad de Zárate, para concluir la jornada acompañado por Luis Caputo, que se refirió al super RIGI, y por la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva, quien hizo foco en el Plan Bandera. La rueda periodística hizo agua para quienes la organizaron cuando se pretendió limitar las preguntas de la prensa a los temas que plantearon los dirigentes. Escasos de reflejos, ninguno de los tres funcionarios negó haber recibido sobresueldos cuando se los consultó al respecto, pese a que el jefe de Hacienda aprovechó el evento para decir que lo de Adorni no impacta en el Riesgo País, sino que lo que genera incertidumbre en los mercados y la política local es el 'riesgo kuka'. Desde los Estados Unidos, el propio Milei tuvo que salir a respaldar a su portavoz y bajarle el tono al pedido de Patricia Bullrich, vinculado a que se acelere la presentación de la Declaración Jurada del mandamás de las nueve carteras nacionales.