Ello derivó en un panorama absolutamente desigual. Y fue por esa razón que el intendente de Rosario, Pablo Javkin, reprochó que "o acatan y cumplen todos (los municipios) o liberamos todo". Es que su ciudad viene de tolerar restricciones más severas desde hace varias semanas, que llegaron hasta a la suspensión de las clases presenciales. El razonamiento fue, entones, acerca de la falta de solidaridad; "ahora, que le toca o tienen que sumarse otras localidades, no están dispuestos a aceptar", arengó. El planteo fue en el sentido de hacerse cargo y asumir el costo político de adoptar decisiones que son antipáticas, pero imprescindibles para poder garantizar que no colapse el sistema sanitario.