La laguna “El Bonete” desapareció, y desapareció porque recurrentemente la naturaleza tiene esas alternancias; aparte en todo esto hay una gran insensibilidad de los organismos fiscales que deberían contemplar la situación de los ganaderos de modo especial porque hoy malvenden con la esperanza de poder volver a comprar; y por otro lado, está el tema hidrológico, se habla de los humedales sin conocer a ciencia cierta cómo ha funcionado siempre esto, muchas veces influye la naturaleza y la mala praxis de las regulaciones gubernamentales que, lo único que hacen, es trabar los ciclos. La situación es de desasosiego y desesperanza. Por otro lado, provoca agotamiento en el personal, son días de calores sostenidos que ponen a prueba la salud de la gente, hay irritabilidad.