Luego de lo que fuera uno de los temporales más fuertes en los últimos años, Pilar se recupera de los daños provocados por la tormenta que la afectó a lo largo de la mañana y tarde del jueves.
Una intensa tormenta registrada durante la mañana del jueves dejó más de 110 milímetros de lluvia, provocando anegamientos, caída de árboles y daños en instituciones educativas, deportivas y culturales. Ante la magnitud del fenómeno, la Junta Comunal de Defensa Civil activó un operativo integral.

Luego de lo que fuera uno de los temporales más fuertes en los últimos años, Pilar se recupera de los daños provocados por la tormenta que la afectó a lo largo de la mañana y tarde del jueves.
El fuerte temporal que azotó a la localidad durante la mañana y tarde del jueves generó múltiples inconvenientes en distintos sectores de la planta urbana.
Según datos oficiales, las precipitaciones superaron los 100 milímetros en pocas horas, lo que provocó anegamientos, caída de árboles, ramas y cables, además de complicaciones en espacios públicos y privados.
Entre las instituciones afectadas se encuentra la Biblioteca Popular de Pilar, donde uno de los ventanales cedió ante la fuerza del viento y el ingreso de agua dañó una importante cantidad de libros.
El Club Atlético Pilar también sufrió severas consecuencias: el temporal provocó importantes deterioros en cielorrasos del natatorio y en los palcos de la institución.
Desde el club agradecieron la solidaridad de socios y vecinos que se acercaron a colaborar, destacando el compromiso colectivo para afrontar las reparaciones, en un año especial marcado por el 120º aniversario de la entidad.
Asimismo, en el Jardín de Infantes “Máximo Manetti”, personal docente, auxiliares y madres cooperadoras debieron intervenir de inmediato para retirar el agua que ingresó a las aulas, permitiendo resguardar el espacio educativo tras la intensa lluvia.
Frente a la magnitud del fenómeno climático, la Junta Comunal de Defensa Civil informó que se activó desde el inicio de la tormenta un operativo coordinado entre todas las áreas comunales, con comunicación permanente y actualización de la situación en tiempo real.
Durante la tarde y las horas posteriores, continuaron las tareas de orden y limpieza, apuntalamiento de postes afectados y despeje de desagües obstruidos.
Desde el Ejecutivo comunal se indicó que la localidad permaneció bajo alerta naranja hasta la medianoche, motivo por el cual se solicitó extremar las precauciones para prevenir accidentes y el ingreso de agua a viviendas.
Además, se pidió la colaboración de la comunidad para depositar restos de ramas caídas en los espacios verdes, con el objetivo de facilitar una recolección ordenada y favorecer el correcto escurrimiento del agua.
En paralelo, situaciones similares se vivieron en Santa Clara de Buena Vista, donde las lluvias superaron los 70 milímetros.
Allí, personal comunal trabajó durante toda la jornada para solucionar problemas en desagües.
“Nos ocupamos de cada problema que existe y les buscamos solución, con responsabilidad, planificación y compromiso. Queremos llevar tranquilidad a cada vecino y vecina: juntos vamos a construir el pueblo que nos merecemos”, expresaron autoridades locales en redes sociales.




