En sus primeras manifestaciones, el hantavirus puede parecer una gripe común: fiebre alta, dolores musculares, cansancio y escalofríos. Sin embargo, detrás de esos síntomas iniciales puede esconderse una enfermedad potencialmente grave que preocupa a los especialistas por su elevada letalidad y por la velocidad con la que puede agravarse en algunos pacientes.



































