Nada, eso, te quería mandar un saludo, decirte que espero que no hayas tirado la cadenita que me olvidé en tu casa al inodoro, porque nada, tiene un valor sentimental importante para mí, y era el único motivo por el cual te estaba escribiendo, te soy sincero, pero bueno, nada. Yo no haría jamás algo así como ir a la tele y decir: ‘Jey Mammón estuvo conmigo cuando tenía dieciséis años’. Porque no me nace, ¿si? Pero por ahí me nacía que me contestaras al menos un mensaje, Jey. ¿Sí? Nos conocemos muy bien, ¿ok? Yo vi tus llantos con tu fracaso con esas fiestas de mierda que hacías, yo vi todo tu año cagado, todo tu año vomitado, nos conocemos, yo solamente quería que me respondas, eso.