Wanda Nara volvió a encender la conversación en redes, esta vez desde MasterChef Celebrity. Durante un pasaje de tensión típico del reality -cuando los participantes corren contra el reloj para terminar el emplatado- la conductora se permitió un comentario que trascendió lo gastronómico.
La escena ocurrió en la cuenta regresiva previa a la entrega al jurado. Mientras Wanda marcaba los segundos, se dirigió a quienes estaban en primera fila de las estaciones: Julia Calvo y Rusherking, dos nombres que, por distintos motivos, remiten a la China Suárez.
Con tono de arenga y sin ocultar el subtexto, Wanda lanzó: “Dale, Julia, por favor. Las amigas de mis enemigos son mis amigas. Dale, dale Julia, te quiero ayudar”. La frase descolocó incluso a Damián Betular, que la repitió como intentando descifrar lo que acababa de escuchar.
Lejos de retroceder, la conductora redobló la apuesta y sumó un segundo remate, ahora mirando al músico: “Y los ex de mis enemigas son también mis amigos”. Rusherking, señalado por el guiño, lo tomó con resignación y lo dijo sin vueltas: “Sabía que iba a caer yo en la volteada”.
El intercambio duró apenas unos segundos, pero alcanzó para instalar otra capa de lectura sobre el programa: la de los cruces y referencias cruzadas que se cuelan en cámara y rebotan afuera. El momento se convirtió en uno de los más comentados de la gala y circuló rápido en plataformas.
Así, MasterChef Celebrity volvió a demostrar que, además de recetas y devoluciones, también funciona como termómetro de la farándula: una frase al paso puede pesar tanto como un plato bien presentado, sobre todo cuando los nombres que orbitan la escena vienen cargados de historia.