La Justicia federal de La Matanza procesó a tres de los imputados por el triple crimen ocurrido en Florencio Varela y marcó el presunto rol central de un hombre conocido como “El Tío” dentro de la estructura investigada.
La Justicia federal procesó a tres imputados y sostuvo que los asesinatos fueron planificados, con roles definidos dentro de una organización que privó de la libertad y luego mató a las tres jóvenes desaparecidas en septiembre de 2025.

La Justicia federal de La Matanza procesó a tres de los imputados por el triple crimen ocurrido en Florencio Varela y marcó el presunto rol central de un hombre conocido como “El Tío” dentro de la estructura investigada.
Las víctimas fueron Morena Verdi (20), Brenda Loreley Del Castillo (20) y Lara Morena Gutiérrez (15), quienes salieron de su casa en Ciudad Evita el 19 de septiembre de 2025 para encontrarse con un cliente cerca de una estación de servicio y no volvieron a ser vistas con vida.
Las cámaras de seguridad resultaron determinantes en el inicio de la pesquisa. En las imágenes se observa a las jóvenes subir a una Chevrolet Tracker blanca, que más tarde se comprobó había sido robada de una agencia de autos. Al día siguiente, el vehículo apareció incendiado en Florencio Varela, lo que reforzó la hipótesis de un plan criminal organizado y ejecutado con antelación.
A partir de ese punto, la investigación avanzó con el análisis de registros telefónicos, geolocalizaciones y nuevos relevamientos de cámaras públicas y privadas. Ese cruce de información permitió establecer que las víctimas fueron privadas ilegalmente de su libertad y que, posteriormente, fueron halladas sin vida y enterradas en una vivienda de Villa Vatteone.
El expediente quedó a cargo del Juzgado Federal Criminal y Correccional N°2 de Morón, que concluyó que los asesinatos se cometieron con alevosía, ensañamiento y premeditación, y que en todos los hechos intervino más de una persona. La resolución judicial sostiene que existió un plan común, con roles definidos que abarcaron desde la logística hasta la ejecución y el encubrimiento.
En ese marco, la Justicia procesó a Bernabé Jesús Mallón (42), señalado como uno de los principales responsables. Con antecedentes penales y conocido como “El Tío”, los investigadores creen que ocupaba un lugar clave dentro de la organización. Según la causa, habría encubierto actividades vinculadas a la venta de drogas bajo la fachada de un comercio de bazar.
Junto a Mallón, también fueron procesados Débora Mónica Mujica y Joseph Cubas Zavaleta. De acuerdo con la investigación, ambos habrían realizado aportes esenciales para la concreción y el posterior encubrimiento del plan criminal.
En el caso de Mujica, se le atribuye haber ordenado borrar el contenido del teléfono celular de su pareja con el objetivo de eliminar posibles pruebas. Zavaleta, en tanto, habría intentado deshacerse de documentación y registros que lo comprometían.
La causa también menciona una reunión previa que habría resultado clave. Según los investigadores, Alex Ydone y Florencia Milagros Ibarra se encontraron con Mallón en un restaurante de Avellaneda antes de los hechos, lo que refuerza la hipótesis de una organización estructurada y con coordinación previa.
El 19 de diciembre, la Policía detuvo a Mallón en una vivienda de Berazategui, cuando intentaba escapar. Durante el operativo se secuestraron seis teléfonos celulares y un Chevrolet Cruze blanco, vehículo que, según la causa, fue utilizado para trasladarse a la reunión previa al crimen.
Días más tarde, un allanamiento en una agencia de autos de La Plata permitió recuperar ese mismo rodado, considerado una pieza clave para reconstruir los movimientos de la banda.
El juez federal Jorge Ernesto Rodríguez procesó a Mallón, Mujica y Zavaleta por privación ilegal de la libertad coactiva agravada —por la pluralidad de intervinientes y por tratarse de una víctima menor de edad— y por homicidio agravado por concurso premeditado, alevosía, ensañamiento y criminis causae, todo en concurso real.
La resolución sostiene que los tres actuaron con pleno conocimiento del plan común, desde su preparación hasta el sometimiento y asesinato de las jóvenes.




