Se metió en la casa de un jubilado con movilidad reducida, lo amenazó con un cuchillo y le robó. Fue condenado tras admitir su responsabilidad en el hecho.
Reconoció haber ingresado a la vivienda de la víctima, a quien amenazó con un cuchillo para robarle electrodomésticos y herramientas. Le impusieron 5 años y medio de prisión en un juicio abreviado.

Se metió en la casa de un jubilado con movilidad reducida, lo amenazó con un cuchillo y le robó. Fue condenado tras admitir su responsabilidad en el hecho.
Se trata de Lautaro Ezequiel Rodríguez, de 32 años, quien firmó un juicio abreviado. El documento fue presentado ante la jueza penal Rosana Carrara por la fiscal Rosana Peresin y la defensora pública Magalí Mazza.
Rodríguez reconoció su culpabilidad en el violento asalto perpetrado contra un vecino del barrio Punta Norte de la ciudad de Santa Fe, quien tiene 66 años y se moviliza en silla de ruedas porque sufrió la amputación de sus piernas.
La pena impuesta por el delito de "robo calificado por el uso de arma" fue de cinco años y seis meses de prisión de cumplimiento efectivo. Durante la audiencia se dejó constancia de que el imputado posee antecedentes penales, ya que cumplió una condena de un año de prisión en 2016, razón por la cual la magistrada lo declaró reincidente.
El hecho que motivó la condena ocurrió la mañana del 13 de mayo del año pasado, alrededor de las 8. Según el relato fiscal, Rodríguez irrumpió en la vivienda de calle Díaz de Andino al 6800.
La fiscal sostuvo que el delincuente le exhibió "de forma amenazante un cuchillo de aproximadamente 10 centímetros" a la víctima, para luego apoderarse de un televisor LCD 32", un equipo de música tipo columna marca Philips, un celular, herramientas varias y ropa.
La hija de la víctima relató que su padre, a pesar de su movilidad reducida, logró alertar a una vecina luego de que el agresor provocara daños en las aberturas de la finca para ingresar.
Tras el robo, Rodríguez intentó vender el botín a los vecinos de la zona. Fue uno de ellos quien advirtió que los objetos pertenecían al jubilado, lo que motivó que los residentes intentaran retener al ladrón, quien finalmente se dio a la fuga dejando los objetos robados en la vereda.
No obstante, poco después fue interceptado por el Comando Radioeléctrico mientras caminaba por la intersección de las calles Coronel Loza y Rosatti, vistiendo todavía la campera deportiva que le había robado a la víctima.
Para la aplicación de la pena, la fiscalía consideró como agravante el uso del arma blanca -un cuchillo de cabo amarillo que fue decomisado- y la naturaleza de la acción. Sin embargo, también se contemplaron las "condiciones económicas y sociales paupérrimas" del imputado y su problemática de consumo de estupefacientes.
Su propia madre, en una declaración previa ante la sede fiscal, había manifestado que su hijo "cuando se empastilla se vuelve otra persona" y que suele generar problemas en el barrio robando a los negocios de la zona para sostener su adicción.
Con esta nueva condena a cinco años y medio de prisión, Rodríguez permanecerá en un establecimiento penitenciario provincial sin posibilidad de libertad condicional debido a su condición de reincidente. La sentencia también dispuso la extracción de muestras biológicas para incorporar el perfil genético de Rodríguez al registro provincial de personas condenadas.




