El 47% de los adolescentes argentinos reporta síntomas compatibles con ansiedad clínica. No ansiedad coloquial, no son nervios antes del examen. Ansiedad que interfiere con el sueño, con los vínculos, con la capacidad de estar en un lugar sin revisar el celular cada tres minutos. Y cuando se cruza ese dato con el uso diario de pantallas, la correlación no deja margen para la duda.



































