El té de jengibre es reconocido por sus efectos positivos en el sistema digestivo. Compuestos como el gingerol, el shogaol y la zingerona actúan sobre los receptores de serotonina en el intestino y el sistema nervioso, lo que ayuda a controlar la sensación de náusea y favorece el tránsito de los alimentos. Esto alivia la pesadez y los cólicos, mejorando el confort intestinal.
































