La acumulación de horas frente a la computadora, el uso constante del celular o permanecer muchos minutos en la misma postura generan una presión sostenida sobre músculos y articulaciones. Esa tensión frecuente puede derivar en molestias como contracturas en cuello, hombros o zona lumbar, al punto de afectar la movilidad, alterar la respiración y aumentar el estrés.


































