Las inyecciones para adelgazar se convirtieron en uno de los tratamientos más conocidos para el control del peso en los últimos años.
Científicos advierten que el consumo de tratamientos para adelgazar sin indicación médica creció quince veces en cuatro años, con fuerte impacto en mujeres.

Las inyecciones para adelgazar se convirtieron en uno de los tratamientos más conocidos para el control del peso en los últimos años.
Su utilización creció junto con la disponibilidad de medicamentos como la semaglutida y la tirzepatida, que actúan sobre mecanismos hormonales relacionados con el apetito, la saciedad y el metabolismo.
Ahora, una investigación publicada en la revista científica Obesity puso el foco en otro aspecto de este fenómeno: cuánto aumentaron las prescripciones de estos medicamentos entre personas que, según los datos disponibles en sus historias clínicas, no tenían una indicación aprobada aparente por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA).
El estudio fue realizado por investigadores vinculados a NYU Grossman School of Medicine y otras instituciones estadounidenses. Para el análisis utilizaron información de 92.415.648 adultos registrada entre enero de 2021 y diciembre de 2025.
Los investigadores estudiaron tres principios activos: liraglutida, semaglutida y tirzepatida, pertenecientes al grupo de medicamentos que actúan sobre las vías del GLP-1. En el caso de la tirzepatida, además, el fármaco actúa sobre el receptor GIP.
El objetivo no fue determinar si estos medicamentos son efectivos para adelgazar en personas sin obesidad ni establecer cuántas personas los utilizaron de manera incorrecta.
La investigación buscó identificar la evolución de las prescripciones y las características de los pacientes que las recibieron cuando en sus registros no aparecía una indicación aprobada aparente.
Dentro del universo analizado, los investigadores identificaron 1.133.953 personas, equivalentes al 1,2%, que recibieron una prescripción de un agonista del receptor GLP-1 pese a no contar con una indicación aprobada aparente registrada.
La evolución a lo largo del período fue marcada. En 2021, estos medicamentos habían sido prescriptos al 0,1% de las personas incluidas en este grupo. Para 2025, la proporción había alcanzado el 1,5%.
En términos relativos, esto representa un incremento de 15 veces en cuatro años.
Los autores describen este crecimiento como un aumento rápido de las prescripciones de medicamentos GLP-1 entre personas que no tenían una indicación aprobada aparente identificable a partir de sus registros médicos.
El perfil de quienes recibieron las prescripciones también presentó algunas características particulares.
El 85,5% eran mujeres y la mediana del índice de masa corporal (IMC) era de 25,9 kg/m², frente a 24,5 kg/m² entre quienes no recibieron estos medicamentos.
Pero uno de los datos centrales del trabajo fue que el 35,1% de quienes recibieron un GLP-1 tenía un IMC dentro del rango considerado normal.
También se registró una mayor frecuencia de hipertensión y alteraciones de los lípidos en sangre entre quienes recibieron los fármacos.
A su vez, los antecedentes de trastornos de la conducta alimentaria aparecieron en el 1,8% de este grupo, frente al 0,3% entre quienes no recibieron los medicamentos.
Otro aspecto analizado fue la situación socioeconómica. Las personas que recibieron estas prescripciones presentaban, en promedio, menores niveles de vulnerabilidad social y una mayor proporción de cobertura médica privada.
Para los investigadores, el fenómeno parece involucrar de manera desproporcionada a sectores con mejores condiciones socioeconómicas.
Los agonistas del receptor GLP-1 imitan la acción de una hormona que participa, entre otras funciones, en la regulación de la glucosa y el apetito. La semaglutida, por ejemplo, puede aumentar la sensación de saciedad y reducir la ingesta de alimentos.
Sin embargo, que un medicamento pueda producir descenso de peso no significa que esté indicado para cualquier persona que quiera adelgazar.
En Estados Unidos, por ejemplo, la FDA aprobó Wegovy (semaglutida) para el control crónico del peso en determinados adultos con obesidad o con sobrepeso acompañado de al menos una condición relacionada con el peso.
La agencia también aprobó Zepbound (tirzepatida) para el control crónico del peso en adultos con obesidad o con sobrepeso y al menos una condición asociada.
La FDA establece para Zepbound un IMC inicial de 30 kg/m² o más para obesidad, o de 27 kg/m² o más cuando existe al menos una enfermedad relacionada con el peso. El tratamiento debe acompañarse de una alimentación con reducción de calorías y actividad física.
Estos criterios son relevantes para interpretar el estudio de Obesity. Tener un IMC normal no significa necesariamente que una persona no pueda tener una indicación médica particular para un medicamento.
Pero sí explica por qué los investigadores consideraron especialmente significativo encontrar que más de un tercio de quienes recibieron una prescripción dentro del grupo estudiado se encontraba en ese rango.
También es importante recordar que estos fármacos no son inocuos.
La información regulatoria de la FDA incluye advertencias sobre posibles efectos adversos y complicaciones, entre ellas problemas gastrointestinales, enfermedad de la vesícula biliar, pancreatitis, lesión renal aguda y reacciones de hipersensibilidad.
Algunos medicamentos también tienen advertencias específicas relacionadas con tumores de células C de la tiroides.
La FDA también advirtió recientemente sobre los riesgos de versiones no aprobadas o compuestas de semaglutida y tirzepatida. La agencia informó haber recibido reportes de eventos adversos vinculados, entre otras cuestiones, con errores de dosificación de productos compuestos.





Cómo quedó el medallero de los Juegos Suramericanos tras la actividad del jueves
Fuego y susto en un edificio ubicado sobre la peatonal San Martín
Una mujer fue rescatada por Bomberos tras intentar arrojarse desde el techo de una vivienda
"Cautiva": el caso de Nogoyá llega a la ficción
Caso Agostina Vega: peritajes al celular del acusado revelan fotos de la víctima maniatada