Alguna vez el propio Delfino se lo comentó a los dirigentes de ese momento: “Hay que llegar bien a octubre”, por mencionar justamente el final del torneo, cuando se abren las puertas del Reducido. Lo dijo el año en que ascendió Aldosivi, que se metió de “colado” en el primer lugar y superó al mejor equipo de ese año, que había sido San Martín de Tucumán. Viniendo a este presente, Delfino tuvo que rearmar el equipo sobre lo que podía y tenía a disposición. Metió variantes a granel para ir a Mendoza, pasó lo mismo con Los Andes y también ahora con All Boys. Son las reglas de juego. Y a eso se tuvo que adaptar el técnico sabalero. Recuperó a Rasmussen, Peinipil y Toledo, pero perdió a Lago, Toledo, Franco García y el arquero titular, por más que Budiño no venía bien.






































