Un golpe de suerte puede ser decisivo para conseguir un buen resultado, pero no se puede depender siempre de eso, de la suerte. La mejor manera de "ayudarla" es jugando bien al fútbol. Y Colón está lejos de eso. Ante Newell's dio un primer paso que significó algo así como reconstruirse desde los cimientos. Los técnicos dicen que los equipos se deben armar de atrás hacia adelante y lo que consiguió Rondina es un orden y una solidez que no venía teniendo. Con un libreto que escapa a sus prioridades tácticas, porque siempre habló de jugar con línea de cuatro. Se nota, en tal sentido, que el 0-3 con Independiente lo llevó a conversar con sus jugadores y encontrar, juntos, la solución. Y echó mano a una vieja receta que viene desde la época de Domínguez y que el mismo Falcioni utilizó cuando necesitó, como pasó con Rondina, mejorar el sistema defensivo.


































