El clima previo, como todo el mundo esperaba por López y Planes, era de mucha ilusión en el Mundo Unión. Estaba claro que, más allá de las opiniones futbolísticas de los últimos pasos en la carrera de Madelón como entrenador, la gente recibiría a Leo como lo que es: uno de sus últimos grandes ídolos. “Madelón me llamo Carol por vos”, era un cartel que aparecía a la vista de todos en el 15 de Abril.

































