Calderón (5) tuvo algunos titubeos en el primer tiempo, pero mejoró luego y aportó su presencia en un par de jugadas de pelota quieta en ofensiva; Brítez (5) no terminó de afirmarse al principio pero terminó rindiendo bien en el complemento en su función de marcador central y Corvalán (5) también fue de menor a mayor, pasando varias veces al ataque con mucha decisión. En este esquema defensivo falta Portillo (6), quien arrancó como uno de los cinco de atrás, ubicado a la izquierda de Brítez, pero cuando Boca convirtió el gol pasó a la mitad de la cancha para que Cañete tuviese un respaldo defensivo en la contención y pueda dedicarse de lleno a manejar el juego. No es la mejor posición para él, porque su puesto natural está atrás, pero está demostrando que en su versatilidad para adaptarse a las circunstancias, está demostrada la jerarquía que viene mostrando desde que le tocó jugar, más allá de que, obviamente, el puesto de volante central tiene otros secretos que, particularmente, desconoce por el hecho de haber jugado muy poco allí, al menos desde que es profesional.