La salida de Corvalán es inminente, lo quiere Quilmes pero aún no hay arreglo económico
El director deportivo cervecero dijo que la pretensión del actual jugador de Unión está “fuera de presupuesto”. Con el Tate hay arreglo para rescindir con un año de contrato por delante.
La salida de Corvalán es inminente, lo quiere Quilmes pero aún no hay arreglo económico
El ciclo de Claudio Corvalán en Unión está llegando a su fin. Ya algo deslizó Santiago Zurbriggen, el director deportivo tatengue, en la cancha de Lanús, pero la realidad es que solo estaría faltando que Corvalán llegue a un acuerdo con alguna institución para que se produzca simultáneamente la rescisión de su contrato y el arreglo con el club que contaría con sus servicios.
En tal sentido, el que picó en punta ha sido Quilmes, un club asociado también a los sentimientos del defensor rojiblanco, que, a no dudarlo, se va a ir dejando una excelente imagen en la gente. Por eso, se especula que el ex capitán del equipo se despediría del público rojiblanco en la antesala del encuentro que Unión jugará el lunes a las 22 ante Gimnasia y Esgrima de Mendoza en la avenida.
A Corvalán le quedaba un año de contrato todavía y el arreglo económico con Unión para aceptar la rescisión de su contrato ya está acordado. Si el futbolista llega a un entendimiento con Quilmes (su director deportivo, Miguel Caneo, admitió conversaciones pero dijo que la pretensión de Corvalán no estaba adecuada al presupuesto del club cervecero), se anunciará oficialmente la salida de Unión y la llegada al club cervecero que afrontará una nueva temporada en el duro torneo de la Primera Nacional.
Corvalán fue un abanderado de Unión desde siempre pero adquirió mayor importancia con la llegada del Kily González, quien le dio la cinta de capitán y lo tuvo siempre como su principal referente.
“Claudio es el capitán que todo entrenador quiere”, dijo en varias oportunidades el ex técnico rojiblanco, en aquellos tiempos en los cuáles Unión peleó el descenso, logró mantener la categoría y la clasificación para la Sudamericana del año pasado.
En línea de cinco, el rendimiento del jugador que llegó como marcador lateral izquierdo pero que se consolidó en ese sistema defensivo como marcador central, fue creciendo paulatinamente y mantuvo actuaciones muy buenas y regulares durante el 2024, que fue su mejor año.
Con la llegada de Madelón, Corvalán fue perdiendo terreno en el equipo titular y nunca estuvo en la consideración para jugar desde el arranque, más allá de haber ingresado en algunos partidos pero para jugar pocos minutos. Fascendini le ganó el puesto y se consolidó en esa posición y con un esquema que es diferente al utilizado por Cristian González.
Este año, la decisión del cuerpo técnico fue directamente que no participe del plantel y por eso realizaba tareas al margen del resto de sus compañeros, seguramente a raíz de la decisión dirigencial de precipitar la salida del club teniendo en cuenta que era uno de los mejores contratos profesionales.
Corvalán le dio muchísimo a Unión, nunca ha encendido la mecha de la polémica en estos últimos tiempos y es merecedor de una salida elegante y positiva de la institución. Fue un futbolista querido por la gente, así lo sintió él y por eso la intención de despedirse del hincha rojiblanco de alguna manera, ya que en el plantel no tiene lugar.