Fue un giro positivo, que debía darse y que, de alguna manera, empieza a acomodar un poco el cuadro de situación. Claudio Corvalán vuelve a sumarse a los trabajos con el plantel profesional de Unión y deja de correr a un costado de la cancha, marginado del resto. Lo mismo que le pasa a él, ocurre con Enzo Roldán. Pero en el caso de Corvalán – sin que esto vaya en detrimento de Roldán -, se trata de alguien que hace ocho años que está en el club, que logró ganarse con creces y justicia la cinta de capitán y fue (o es) un verdadero referente para todos, empezando por los más jóvenes.

































