La disciplina de bochas en el marco de los Juegos Suramericanos 2026 mostró quizás una cara que nadie esperaba en medio de lo espectacular -en cuanto a niveles deportivos de los atletas y de convocatoria pública- del evento. Un "puente nostálgico" entre identidad, tradición, historia y profesionalismo; un “chanta al chico” al tiempo y su entidad perecedera.
































