La dinámica de los tiempos, no siempre justa, derivó en qué artistas plásticas femeninas que hoy gozan de renombre internacional hayan permanecido, buena parte de sus vidas, relegadas a cierto nivel de ostracismo, simplemente por su condición de género. Es el caso de Ada Tvarkos, pintora rosarina que vivió durante el siglo XX y desarrolló una obra de contornos singulares, que hoy es más valorada que en vida.


































