La nueva perspectiva agroclimática elaborada por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires anticipa una semana de importantes contrastes meteorológicos sobre gran parte del área agrícola nacional.
La Bolsa de Cereales de Buenos Aires difundió su perspectiva agroclimática para el período comprendido entre el 14 y el 20 de mayo, anticipando una semana marcada por cambios bruscos de temperatura, precipitaciones desparejas y el regreso de condiciones propicias para heladas en amplias zonas productivas del país.

La nueva perspectiva agroclimática elaborada por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires anticipa una semana de importantes contrastes meteorológicos sobre gran parte del área agrícola nacional.
El informe, correspondiente al período comprendido entre el 14 y el 20 de mayo de 2026, prevé un comienzo con ambiente frío producto del ingreso de vientos polares registrado durante los últimos días. Sin embargo, las condiciones cambiarán rápidamente debido al retorno de vientos provenientes del trópico, que favorecerán una recuperación térmica en buena parte del país.
Según el reporte, el ascenso de las temperaturas será más marcado en el norte del área agrícola, donde se registrarán valores superiores a los normales para esta época del año. En tanto, en la región central las marcas térmicas se mantendrán cercanas a los promedios habituales, mientras que en el sur persistirán registros inferiores a lo normal.
La Bolsa de Cereales detalló que el este del NOA, gran parte del Paraguay, sectores de la Región del Chaco y el norte de la Mesopotamia experimentarán temperaturas máximas superiores a los 25 grados, con focos que podrían alcanzar los 30°C sobre territorio paraguayo.
Por su parte, el centro del NOA, el nordeste de Cuyo, buena parte de la Mesopotamia, el norte de la Región Pampeana y el noroeste uruguayo tendrán máximas ubicadas entre los 20 y los 25 grados.
Las condiciones más frescas se mantendrán sobre las áreas serranas y cordilleranas del oeste del NOA, Cuyo y gran parte de la Región Pampeana, donde las temperaturas máximas permanecerán por debajo de los 20°C.
Hacia mediados de la semana se prevé el avance de un frente de tormenta de importante intensidad. No obstante, el informe aclara que el fenómeno encontrará escasa disponibilidad de humedad atmosférica, limitando el desarrollo de precipitaciones significativas sobre gran parte del territorio agrícola.
De acuerdo con la proyección, la mayor parte de las regiones productivas recibirán lluvias escasas o directamente nulas, aunque podrían registrarse algunos focos aislados con aportes moderados.
La excepción estará dada por el nordeste del Paraguay, donde se esperan precipitaciones moderadas a abundantes, con acumulados superiores a los 25 milímetros.
Esta distribución desigual de las lluvias mantiene la preocupación en algunas regiones agrícolas donde la humedad del suelo continúa siendo una variable clave para la evolución de los cultivos de invierno y las reservas hídricas.
Tras el paso del frente, volverá a avanzar una masa de aire polar que provocará un nuevo descenso térmico sobre amplias zonas del área agrícola sudamericana.
El informe advierte sobre la probabilidad de heladas generales en sectores del oeste del área agrícola, especialmente en zonas serranas y cordilleranas del NOA y Cuyo.
Además, podrían registrarse heladas localizadas en el sur de la Región Pampeana, buena parte de la Mesopotamia y extensas áreas de Uruguay.
Las temperaturas mínimas más elevadas se concentrarán sobre el este del NOA, Paraguay, sectores del Chaco y algunas zonas del este del Uruguay, donde se mantendrán por encima de los 5°C.
En cambio, gran parte de la Región Pampeana, el centro de Cuyo y amplios sectores mesopotámicos registrarán mínimas de entre 0 y 5°C, con riesgo de heladas localizadas.
Las condiciones más rigurosas volverán a presentarse sobre áreas serranas y cordilleranas, donde se esperan temperaturas inferiores a 0°C y la posibilidad de heladas generales.
De esta manera, el escenario climático para los próximos días continuará mostrando una marcada variabilidad térmica y precipitaciones muy desparejas, en una etapa clave para distintas actividades agropecuarias y para el seguimiento de los cultivos de invierno en gran parte del país.




