En Entre Ríos, la cosecha de arroz alcanzó un avance del 88 % sobre una superficie total de 54.850 hectáreas. Desde la entidad indicaron que, de mantenerse las condiciones actuales, las labores finalizarían en los próximos días.
El reporte reflejó un importante avance en la cosecha de arroz, estimaciones productivas para maíz tardío y de segunda, y un cambio de escenario climático tras un abril atravesado por lluvias excesivas.

En Entre Ríos, la cosecha de arroz alcanzó un avance del 88 % sobre una superficie total de 54.850 hectáreas. Desde la entidad indicaron que, de mantenerse las condiciones actuales, las labores finalizarían en los próximos días.
El rendimiento promedio provincial se ubicó en 8.300 kilos por hectárea, un nivel similar al registrado en la campaña pasada. Sin embargo, la producción total se estima en 455.255 toneladas, lo que implicaría una caída del 19 % en comparación con el ciclo anterior.
La superficie sembrada con maíz tardío y de segunda en la campaña 2025/26 fue de 22.200 hectáreas, lo que representó el 4 % del total implantado con el cereal en la provincia, que alcanzó las 555.050 hectáreas.
Del total, el 74 % correspondió a maíz tardío y el 26 % restante a maíz de segunda sobre rastrojos de trigo.
En función del relevamiento realizado, la Bolsa proyectó un rendimiento promedio cercano a los 5.000 kilos por hectárea y una producción total estimada en 100.000 toneladas.
Los lotes con condición regular o mala fueron afectados por el pulso seco registrado entre mediados de enero e inicios de febrero, en algunos casos coincidiendo con etapas críticas del cultivo.
Además, comenzaron a observarse plantas con enfermedades transmitidas por la chicharrita del maíz en el departamento Uruguay.
En materia climática, el informe destacó que numerosas localidades entrerrianas acumularon entre 200 y 300 milímetros durante las primeras tres semanas de abril.
Para los próximos días se prevé el ingreso de aire más frío y seco, lo que marcaría una transición hacia condiciones otoñales más definidas. De cara a mayo, se espera una menor frecuencia e intensidad de lluvias respecto a abril, aunque sin perspectivas de frío extremo.




