Auspiciosos rendimientos iniciales en la cosecha del maíz temprano en el centro norte santafesino
El último informe del Sistema de Estimaciones Agrícolas para el Centro Norte de la Provincia de Santa Fe, difundido por la Bolsa de Comercio de Santa Fe y la Universidad Católica, da cuenta de nuevas precipitaciones que oscilaron entre los 10 y 40 milímetros y que, si bien aportaron humedad a los suelos, volvieron a condicionar el normal desarrollo de las labores agrícolas en gran parte del territorio.
Auspiciosos rendimientos iniciales en la cosecha del maíz temprano en el centro norte santafesino
El informe correspondiente a la semana comprendida entre el 21 y el 27 de enero de 2026 señala la ocurrencia de precipitaciones generalizadas en el centro-norte santafesino, con registros que variaron entre 10 y 40 milímetros, siendo las lluvias más importantes las observadas en el departamento General Obligado.
El maíz temprano mantuvo estados buenos a muy buenos
Este escenario climático volvió a condicionar las actividades agrícolas, especialmente las aplicaciones de fertilizantes, herbicidas e insecticidas, así como las labores de picado y embolsado del maíz temprano.
También se vieron afectados los procesos de siembra de sorgo, algodón, soja tardía y maíz tardío, que avanzaron de manera irregular según las condiciones de cada zona.
Girasol y maíz temprano: rindes alentadores
En el caso del girasol, el proceso de cosecha continuó a distinto ritmo en los departamentos del norte y centro provincial, regulado principalmente por la mejora temporal de las condiciones físicas de los suelos tras algunos días sin lluvias. Allí donde fue posible el ingreso de la maquinaria, se lograron avances significativos.
Los rendimientos obtenidos se consolidaron, con valores mínimos que oscilaron entre 20 y 24 quintales por hectárea, máximos de 28 a 30 qq/ha, y lotes puntuales que alcanzaron entre 38 y 40 qq/ha. En cuanto a sanidad, se registró una menor incidencia de daños por aves, limitada a algunos lotes, donde se realizaron aplicaciones para acelerar el secado de los cultivares y reducir pérdidas.
La cosecha continuó a distinto ritmo en los departamentos del norte y centro provincial
Por su parte, el maíz temprano mantuvo estados buenos a muy buenos, con cultivares excelentes que expresaron su potencial productivo, favorecidos por adecuados contenidos de humedad en el suelo, genética seleccionada y estrategias de fertilización nitrogenada post emergencia.
Hasta el momento, la campaña se desarrolló bajo condiciones climáticas favorables, sin presencia de enfermedades ni plagas.
Avanzó además con intensidad el picado y embolsado para autoconsumo, especialmente en zonas de cuencas lecheras y establecimientos ganaderos, con rendimientos que oscilaron entre 12 y 16 m/bolsa/ha, alcanzando máximos de 18 m/bolsa/ha, y con una calidad de reservas de buena a muy buena.
La soja temprana mostró una muy buena evolución
Asimismo, comenzó la cosecha de maíz temprano para grano comercial, con los primeros datos orientativos que marcaron promedios mínimos de 50 a 54 qq/ha y máximos de 100 a 115 qq/ha, con lotes destacados que alcanzaron hasta 125 qq/ha.
Soja, algodón, sorgo y maíces tardíos: avances y ajustes de superficie
La soja temprana mostró una muy buena evolución, con cultivares que avanzaron sin inconvenientes en su desarrollo vegetativo, logrando buen cierre de entresurcos e iniciando la etapa de floración bajo condiciones ambientales favorables.
En cuanto al algodón, el informe indica que la superficie implantada fue entre 22 y 24 % menor que la campaña anterior, que había alcanzado las 106.100 hectáreas. La reducción se explica por las dificultades climáticas durante la siembra y la elección de cultivos alternativos con mayor rentabilidad.
El sorgo granífero también presentó una merma estimada del 10 % respecto al ciclo previo, que había registrado 132.450 hectáreas, debido a los pobres resultados obtenidos anteriormente por déficit hídrico. No obstante, el proceso de implantación alcanzó el 99 %, con un avance intersemanal de un punto porcentual.
Respecto a la soja de segunda, la intención de siembra se mantuvo en niveles similares a la campaña pasada, con una estimación de 600.000 hectáreas, lográndose finalmente una superficie implantada de 595.000 hectáreas. El cultivo presentó buena germinación y desarrollo, aunque la siembra se vio demorada por las lluvias recientes.
Finalmente, el maíz tardío mostró un marcado crecimiento en intención de siembra, estimada en 90.000 hectáreas, lo que representa un incremento del 22 % respecto del ciclo anterior. El avance alcanzó el 80 %, condicionado por las precipitaciones, pero con perspectivas favorables de concreción en las próximas semanas.