La recuperación económica de la lechería argentina continúa mostrando señales de fragilidad. Si bien durante mayo la actividad logró volver a registrar una rentabilidad levemente positiva luego de seis meses consecutivos en terreno negativo, el precio que perciben los productores todavía se ubica muy por debajo del valor necesario para cubrir los costos y obtener un margen razonable.






































