El intenso calor fue uno de los grandes protagonistas del viernes de Fórmula 1 en el Gran Premio de Austria. Con temperaturas que alcanzaron los 35°C en el ambiente y 53°C sobre el asfalto, los equipos aprovecharon las dos sesiones de entrenamientos para evaluar el comportamiento de los tres compuestos elegidos por Pirelli para este fin de semana: C3 (duro), C4 (medio) y C5 (blando).



































