. No sé si hubo un día en el que dije eso, pero siempre estuvo ahí el bichito de intentar hacer todo lo posible. Pero nunca había ofertas reales, entonces muchas veces estaba peleando contra nada. Y justo llegó la renovación del Madrid, en ese momento no tenía ninguna oferta NBA, ellos confiaron en mí con un tremendo contrato, pensé que era la mejor opción que podía tomar. Sabía que si tomaba esa decisión iba a ser más difícil cumplir mi sueño de ir a la NBA, o que iba a ser un paredón más alto el que iba a tener que saltar, pero acepté porque creí que era lo correcto. Empezó la temporada con el Madrid, me sentía bien, pero seguía ahí el tema. Pasaron los meses y fui hablando con Consu, con mi familia, y dijimos "vamos a intentarlo". Lo de la cuarentena y el coronavirus complicó todo más, porque en un mundo normal, el 1 de julio ya podés ir a un equipo NBA. Eso fue súper complicado y raro. Pero tengo 29 años, voy para 30 y no quería esperar otro año más, entonces me propuse hacer todo lo posible. Me junté con Claudio (Villanueva, su agente argentino), con David (Carro, su agente en Europa), y con Alex (Saratsis, su agente en Estados Unidos), y les dije que quería hacer todo lo posible para cumplir mi sueño. Obviamente, la situación de empezar la temporada y jugar los primeros tres meses y después irme me hacía sentir mal, pero mis compañeros me ayudaron mucho para poder bancar la situación.