Oficialmente llamado autódromo José Carlos Pace, el trazado paulista es uno de los más emblemáticos del calendario. Desde 1973 ha sido escenario de 42 ediciones del Gran Premio de Brasil y es considerado uno de los circuitos más desafiantes por su diseño en sentido antihorario y sus fuertes desniveles. Algunas curvas son famosas, la “Senna S” (las curvas 1-3) es un inicio muy técnico: una frenada, bajada, cambio de dirección, todo en un corto tramo, lo que lo hace un punto importante en la vuelta rápida. La bajada del lago es uno de los sectores con mayor desnivel del circuito: tras la recta de arranque se baja fuerte, lo que afecta frenadas y agarre.

































