Fue un lunes caótico para Newell’s. La tristeza y la bronca por lo sucedido en otro domingo negro de clásico perdido, fue mutando a ansiedad por una noticia que se esperaba pero que tardaba en llegar: el final del ciclo del técnico Mariano Soso, que fue un rotundo fracaso por donde se lo mire. El anuncio se hizo esperar, pero finalmente se oficializó sobre el final de la jornada, cuando las sombras de la noche cubrían el “Coloso Marcelo Bielsa”, en una metáfora perfecta del presente “rojinegro”. Tanto se demoró la salida cantada de Soso, que cuando se confirmó ya era vox populi el nombre del sucesor: Cristian Fabbiani. El “Ogro”, que tuvo un breve pero recordado paso por el club rosarino, regresa para intentar sacar al equipo del abismo. Con Soso fuera de carrera, el presidente Ignacio Astore y el director deportivo Rubén Capria quedaron en la primera línea de batalla contra las críticas, los cuestionamientos y los pedidos de renuncia. Y no se sabe hasta cuándo resistirán sus escudos.



































