George Russell tuvo que defender hasta la línea de llegada una victoria que, durante buena parte de la carrera, parecía tener bajo control. El Mercedes había marcado el ritmo desde la largada, pero una neutralización borró su ventaja y le dio a Max Verstappen una oportunidad que el neerlandés peleó hasta el último metro. El británico resistió y ganó el Gran Premio de Azerbaiyán, con los dos Red Bull en el podio: Verstappen terminó segundo e Isack Hadjar, tercero.





































