Mattia Colnaghi atraviesa un momento decisivo de su primera temporada en la Fórmula 3. Después de un comienzo más difícil de lo esperado, las últimas carreras mostraron una evolución que renovó sus expectativas para el cierre del campeonato.
El Litoral acompañó al piloto que representa a la Argentina en Spa-Francorchamps y Hungría, donde mostró una clara evolución junto a MP Motorsport. Ahora prepara su carrera de casa en Monza y los ensayos en el nuevo circuito de Madrid.

Mattia Colnaghi atraviesa un momento decisivo de su primera temporada en la Fórmula 3. Después de un comienzo más difícil de lo esperado, las últimas carreras mostraron una evolución que renovó sus expectativas para el cierre del campeonato.
El Litoral estuvo presente en Spa-Francorchamps y Hungría, los dos fines de semana que marcaron un cambio antes del receso de verano. Allí se lo vio con mayor confianza, más cómodo con el auto de MP Motorsport y en condiciones de pelear dentro del grupo de adelante.
El podio quedó cerca, pero esas actuaciones le permitieron comprobar que el trabajo realizado durante los primeros meses comenzaba a dar resultados. También dejaron algunos errores que forman parte del aprendizaje de un piloto que transita su temporada debut en una de las categorías más competitivas del automovilismo.
Con la Fórmula 3 preparada para volver a la pista el 24 y 25 de agosto durante los ensayos en el nuevo circuito de Madrid, Colnaghi conversó con la prensa sobre su temporada y los desafíos que vienen. El Litoral abrió la ronda de preguntas retomando lo observado en Spa y Hungría, donde mostró mayor confianza, una mejor adaptación al auto y un rendimiento que lo acercó al podio.
“Estar adelante en una carrera es diferente que estar detrás. Es otro tipo de aprendizaje y seguramente me va a servir para el año que viene y para las carreras que vienen”, respondió Colnaghi.
Su análisis muestra con claridad el punto en el que se encuentra. Los problemas más importantes comenzaron a quedar atrás y ahora el trabajo pasa por perfeccionar aspectos mucho más pequeños.
“Ya no estamos hablando de cosas grandes como antes. Ahora son detalles que tengo que limpiar en cómo manejo y cómo gestiono la carrera. Pero ya casi estamos”, afirmó.
Colnaghi no atribuye la evolución a una solución repentina. La mejoría nació de un proceso compartido con MP Motorsport y de la experiencia acumulada durante cada fin de semana.
“Encontramos algo en el auto, en cómo lo preparamos y en cómo trabajamos antes de cada carrera. Eso nos ayudó mucho a mejorar el rendimiento general, sobre todo en clasificación”, explicó.
En Fórmula 3, unas pocas décimas pueden separar a un piloto de los primeros lugares o enviarlo hacia el fondo de la parrilla. Cada detalle adquiere una importancia enorme y cualquier equivocación durante la clasificación puede condicionar todo el fin de semana.
A las mejoras del equipo se sumó su propio aprendizaje. Colnaghi admitió que durante las primeras fechas cometió errores propios de un debutante, principalmente al momento de encontrar el límite en una vuelta rápida.
“No creo que exista un cambio de una carrera a otra. Fue un aprendizaje durante todo el año. En las últimas dos competencias dimos un paso adelante con el auto, pero también aprendí a no cometer algunos errores, sobre todo en clasificación”, señaló.
La Fórmula 3 también le presentó una dificultad que no había experimentado en las categorías anteriores: la imposibilidad de probar libremente el auto. Los pilotos solamente pueden girar durante las jornadas oficiales organizadas por el campeonato.
“Sabía que iba a ser un año muy difícil. En Fórmula 4 o en la Eurocup no existen tantas restricciones sobre cuánto se puede manejar antes de una temporada. Acá tuvimos que acostumbrarnos al auto y a los neumáticos en muy poco tiempo”, explicó.
La adaptación a los neumáticos fue una de las mayores dificultades de su llegada a la categoría. Colnaghi venía de competir con Hankook, cuyo comportamiento permitía sostener una conducción mucho más agresiva.
Con los Pirelli debió aprender a ser paciente. Exigir demasiado durante las primeras vueltas puede provocar una degradación que se paga hacia el final de la carrera.
“Son neumáticos muy delicados y tienen un desgaste agresivo. A veces es más importante estar tranquilo al principio para no entrar en lo que nosotros llamamos ‘graining’ y no arruinarlos”, describió.
“Con los Hankook podías manejar y empujar siempre. El Pirelli necesita mucha más precisión”, comparó.
El piloto considera que logró un avance importante en clasificación, aunque todavía reconoce un margen de crecimiento en la administración durante las carreras. En Hungría sintió que no consiguió aprovechar todo lo que tenía disponible en las vueltas finales y que allí se escapó una oportunidad de subir al podio.
“En clasificación creo que ya estamos casi. Entendí lo que tenía que mejorar. En la utilización de los neumáticos todavía me falta porque en Hungría había algo más para usar en las últimas vueltas”, admitió.
La mayoría de los pilotos con los que luchó en Budapest ya tenía experiencia previa en la Fórmula 3. Para Mattia, esa diferencia se percibe especialmente en la manera de conservar los neumáticos y elegir el momento adecuado para atacar.
Los resultados de Spa y Hungría modificaron también sus metas para las dos últimas fechas. Colnaghi ya no piensa solamente en completar su aprendizaje: ahora cree que tiene las herramientas para buscar su primer podio e incluso una victoria.
“Mirando las carreras de Hungría y Spa, ahora apuntamos a un podio o a una victoria. Buscamos resultados mejores que los anteriores”, sostuvo.
El argentino también se encuentra a nueve puntos de ingresar entre los diez primeros del campeonato. Un buen cierre podría cambiar la lectura de una temporada que comenzó cuesta arriba.
“Quiero conseguir un podio, una victoria y sumar más puntos para el equipo y para mi campeonato. Estamos a nueve puntos del top diez y creo que se puede conseguir”, afirmó.
La confianza nace del rendimiento reciente. Colnaghi considera que MP Motorsport logró acercarse a las estructuras más fuertes tanto en ritmo de clasificación como de carrera.
“Ahora tenemos un ritmo que está con los mejores. En Hungría había posibilidades de algo más y un error mío comprometió la carrera. Pero eso me da mucha confianza sobre lo que podemos lograr en Monza y Madrid”, reconoció.
La próxima presentación tendrá un significado diferente. Colnaghi nació en Italia, vive en Monza y desde esta temporada compite bajo la bandera argentina, el país de su madre.
Cuando El Litoral le preguntó cómo imaginaba aquella cita, Mattia no dudó en definirla como su carrera de casa.
“Monza es seguramente una carrera de casa para mí. Estoy acá ahora y durante el fin de semana me voy a quedar en mi propia casa, así que eso es un lujo”, contó.
El acompañamiento argentino le agregó una nueva dimensión a su temporada. Aunque todavía no recibió el respaldo de empresas nacionales, sí percibió el apoyo del público incluso durante los momentos más complicados.
“No esperaba una temporada tan difícil y los resultados no fueron los que quería, pero siempre hubo mucho apoyo positivo desde Argentina. Fue muy lindo verlo y seguramente me ayudó mucho”, valoró.
Colnaghi también sabe que la exposición puede traer críticas, aunque aseguró estar preparado para convivir con ellas.
“Por ahora hubo mucho apoyo positivo y muy poco negativo. Si viene algo malo, siempre existe. Voy a pensar lo que quiero pensar y no voy a escuchar a todos”, señaló.
Obtener un buen resultado en Monza tendría, por lo tanto, un valor especial. Allí se cruzan sus dos identidades y también la posibilidad de confirmar el crecimiento mostrado antes del receso.
“Para mí es muy importante conseguir un buen resultado porque también es mi casa”, remarcó.
Después de Monza llegará Madrid, una pista completamente nueva para los pilotos y los equipos. Antes de competir allí, Colnaghi tendrá dos jornadas de pruebas que serán fundamentales para conocer el trazado y comenzar a construir la puesta a punto.
Mattia ya realizó un trabajo previo en el simulador de MP Motorsport, en Países Bajos, y también utilizó un modelo de la pista en su equipo personal.
“Por ahora la probé en el simulador del equipo y también en casa. Seguramente el modelo que tengo no es tan preciso, pero igualmente me ayuda”, contó.
El trabajo virtual le permitió reconocer el tipo de curvas, las rectas y los posibles sectores de sobrepaso. Sin embargo, la información más valiosa llegará durante los ensayos en pista.
“Es importante para mí porque tengo que saber dónde frenar y cómo manejar, pero también para el equipo, que necesita entender cómo preparar el auto. Sin estos ensayos tendríamos una práctica y después iríamos directamente a la clasificación”, explicó.
Uno de los puntos centrales será estudiar el comportamiento de los neumáticos en un trazado que se presenta particularmente exigente.
“Quiero hacer muchas pruebas de carrera y observar el desgaste, porque parece un circuito muy agresivo para los neumáticos. Eso será lo más importante”, adelantó.
Colnaghi llegará a las dos últimas fechas con una perspectiva diferente de la que tenía al comenzar la temporada. Todavía quedan aspectos por mejorar, pero Spa y Hungría demostraron que puede correr cerca del podio.
Monza será su carrera de casa. Madrid, el desafío desconocido. Entre ambas aparece la posibilidad de cerrar con un resultado fuerte una temporada que comenzó entre dificultades, pero que también le enseñó a construir su crecimiento paso a paso.





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