A las 4.40 de la mañana en Colonia del Sacramento, Uruguay, con la oscuridad del amanecer todavía sobre el estuario, Mayte Puca se lanzó al agua con una misión que parecía inalcanzable: romper el récord femenino del cruce a nado del Río de la Plata, el más ancho del mundo. Nueve horas, seis minutos y treinta y un segundos después, lo logró.

































