Mónaco volvió a dejar claro que la clasificación puede valer media carrera. En un circuito donde adelantar es una misión casi imposible, el viernes dejó señales importantes no solo por los tiempos, sino también por la lectura técnica de los neumáticos. Ferrari apareció como la referencia de la jornada, con Lewis Hamilton al frente de la segunda práctica libre y Charles Leclerc muy cerca, mientras Pirelli empezó a marcar el camino estratégico de un fin de semana que puede definirse por la capacidad de llevar la goma blanda a su ventana ideal.


































