Racing Club inicia esta noche su participación en una nueva edición de la Copa Argentina enfrentando a San Martín de Formosa.
El equipo de Gustavo Costas debuta esta noche por los 32avos de final. Con un once alternativo y la racha goleadora de Adrián Martínez, la "Academia" intenta superar un historial lleno de frustraciones.

Racing Club inicia esta noche su participación en una nueva edición de la Copa Argentina enfrentando a San Martín de Formosa.
Para este compromiso de 32avos de final, el entrenador Gustavo Costas ha decidido implementar una rotación estratégica, priorizando el descanso de algunas piezas clave pero manteniendo una columna vertebral competitiva.
En el arco, Matías Tagliamonte tomará el lugar de Facundo Cambeses, mientras que la defensa presentará caras nuevas debido a las convocatorias internacionales: Ignacio Rodríguez ocupará el lateral izquierdo en reemplazo de Gabriel Rojas, citado a la Selección Argentina.
La zaga central estará conformada por Franco Pardo y Nazareno Colombo, acompañados por Ezequiel Cannavo en la banda derecha.
La zona de volantes tendrá a Santiago Sosa y Alan Forneris en el eje de contención, permitiendo que Matko Miljevic y Tomás Conechny se encarguen de la generación de juego.
La principal carta de triunfo será, una vez más, Adrián "Maravilla" Martínez, quien llega en un estado de gracia goleador y buscará trasladar su eficacia de la liga local al certamen federal.
El debut de Racing siempre genera una mezcla de expectativa y cautela entre sus hinchas. Históricamente, la Copa Argentina ha sido un terreno esquivo para el conjunto de Avellaneda.
Su actuación más destacada se remonta a la edición inaugural en 2012, cuando alcanzó la final pero cayó ante Boca Juniors por 2-1.
Desde entonces, el camino ha estado marcado por eliminaciones prematuras y los denominados "papelones" deportivos.
El primero ocurrió en 2013 ante Tristán Suárez, y la historia se repitió en 2018 y 2019 bajo la conducción de Eduardo Coudet, cuando Racing fue sorprendido en sus debuts por Sarmiento de Resistencia y Boca Unidos de Corrientes, respectivamente.
Más allá de los traspiés históricos, Racing viene de mostrar una mejoría en sus últimas participaciones. En 2025, el equipo logró romper la barrera de las primeras fases alcanzando los cuartos de final, donde cayó por la mínima ante River Plate en un encuentro sumamente cerrado.
Esta noche, ante el humilde pero combativo San Martín de Formosa, la obligación es doble: avanzar de fase para evitar un nuevo golpe anímico y empezar a construir un camino sólido en el único trofeo local que aún le falta en sus vitrinas modernas.




