El encuentro entre Boca y Quilmes estuvo suspendido durante 17 minutos cuando después del segundo gol de los "cerveceros" convertido por Mariano Pavone a los 19 minutos del segundo tiempo los hinchas de este equipo les arrojaron proyectiles a los simpatizantes "xeneizes" que estaban ubicados en uno de los sectores de la platea.


































