-Los '70 y los '80 pueden ser tratados juntos porque son dos décadas donde se entra en el terreno de la alta inflación y de hiperinflación. Encontramos ahí una generalización sociológica, donde el dólar se convierte en moneda de ahorro de sectores cada vez más amplios, no sólo medios y medios acomodados, como en la década del '60. Hay datos precisos, registros fotográficos que muestran casas de cambio repletas de gente mayor o vestidas con ropa de trabajo y uno muy gráfico en la película Plata Dulce, donde la suegra jubilada de los dos protagonistas pide que la lleven a comprar dólares al centro. Hay una generalización sociológica, pero también hay una generalización de mercados que cada vez más se dolarizan. El inmobiliario es el más importante, pero también el de autos, el del fútbol. Hay una intensificación política del dólar en esas décadas y fundamentalmente a partir del retorno de la democracia y hasta el presente la serie histórica de gobiernos democráticos va a la par con la centralidad del mercado cambiario en las contiendas electorales. En el 83, en el 85, fundamentalmente en el 89, el mercado cambiario juega un rol clave y es un gran árbitro de los procesos políticos.