Criar a un hijo volvió a encarecerse en agosto, de acuerdo con el último dato de la canasta que calcula el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC).
El incremento del presupuesto de los hogares argentinos para el cuidado de hijos se explica en mayor medida por el costo de bienes y servicios que por el valor de las tareas de cuidado. La brecha entre ambos componentes superó los trece puntos.

Criar a un hijo volvió a encarecerse en agosto, de acuerdo con el último dato de la canasta que calcula el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC).
El informe publicado este lunes sobre el costo de la primera infancia, la niñez y la adolescencia volvió a ponerle precio al incremento que los hogares argentinos deben afrontar en el presupuesto familiar.
Para un menor de un año, la canasta fue calculada en $557.303; entre uno y tres años ascendió a $663.900; para los chicos de cuatro y cinco años llegó a $567.243; y entre seis y doce alcanzó los mencionados $713.070.
Además, el informe del organismo estadístico deja señales sobre cómo evoluciona su composición: los consumos necesarios para sostener la crianza aumentaron más que la valorización económica de las tareas de cuidado.
La comparación interanual muestra cómo viene cambiando el indicador. Comparado con agosto de 2025, el costo de los bienes y servicios aumentó 38,3% interanual en todos los tramos etarios; mientras que el componente asociado al cuidado avanzó 24,9%. La diferencia supera los 13 puntos porcentuales.
Como el peso relativo de cada componente cambia con la edad, el resultado final no fue uniforme. La canasta total aumentó 29% para los menores de un año; 29,3% entre uno y tres años; 31,6% para los chicos de cuatro y cinco; y 31,5% en el grupo de seis a doce. Los valores de agosto de 2025 habían sido, respectivamente, $432.161, $513.406, $430.996 y $542.183.
La diferencia también se dio durante el último mes. Entre julio y agosto, los bienes y servicios aumentaron alrededor de 2,6%, mientras que el componente de cuidado lo hizo cerca de 1,9%. De esa combinación resultó una suba mensual de alrededor de 2,1% para los dos primeros grupos y de 2,3% para los chicos de cuatro a doce años.
El encarecimiento de la crianza, por lo tanto, no responde de igual manera a sus dos componentes. En el último año fue la parte material de la canasta la que avanzó con mayor intensidad.
El INDEC calcula los bienes y servicios a partir de la Canasta Básica Total del Gran Buenos Aires, la misma referencia utilizada para establecer la línea de pobreza. Allí se incluyen alimentos y también consumos no alimentarios como vestimenta, transporte, educación, salud y vivienda.
Sobre esa base aplica coeficientes de adulto equivalente diferentes según la edad. En agosto, el resultado fue un costo de $181.852 para un menor de un año; $234.814 entre uno y tres; $299.064 entre cuatro y cinco; y $370.990 entre seis y doce años.
Es esta parte de la canasta la que explica buena parte del incremento a medida que avanza la edad. Un chico de entre seis y doce años requiere, según la metodología, menos tiempo de cuidado que uno pequeño, pero tiene una necesidad mayor de bienes y servicios. Ese desplazamiento termina llevando a su canasta por encima de todas las demás.
La otra mitad del cálculo le asigna un valor económico a una tarea que en buena parte de los hogares no tiene una remuneración explícita: cuidar. El INDEC estima primero una cantidad teórica de horas necesarias para cada edad y luego las valoriza mediante la remuneración correspondiente a la categoría “Asistencia y cuidado de personas” del Régimen Especial de Contrato de Trabajo para el Personal de Casas Particulares.
Para un bebé menor de un año se computan 147 horas mensuales, que a $2.554 por hora representan $375.450. Entre uno y tres años son 168 horas y $429.086, el costo de cuidado más elevado de todos. Entre cuatro y cinco años la dedicación teórica disminuye a 105 horas y $268.179. Para el tramo de seis a doce años se computan apenas 84 horas, aunque el valor utilizado para cada hora sube a $4.072, por lo que el costo mensual termina en $342.080.
Para los grupos con una carga de cuidado superior a 24 horas semanales se utiliza una remuneración mensual proporcional del régimen de casas particulares; para los mayores de seis años, con una carga inferior, se toma directamente la modalidad de pago por hora.
Así, en los primeros años de vida el tiempo continúa siendo el mayor costo económico de la crianza. En un menor de un año representa aproximadamente dos tercios de la canasta; entre uno y tres años sigue teniendo un peso similar. La relación se invierte con la escolarización. Entre cuatro y cinco años los bienes y servicios ya superan al cuidado —$299.064 contra $268.179— y entre seis y doce la diferencia se amplía: $370.990 frente a $342.080.




