En las aulas, los pasillos y los patios de las instituciones educativas, algo cambió. Aunque se compartan horarios y espacios, la comunidad ya no está garantizada. La experiencia educativa contemporánea transcurre en un contexto social y cultural marcado por la fragmentación, la hiperespecialización y un profundo individualismo que atraviesa también a escuelas, universidades y espacios pastorales.



































