“Sé que es subjetivo, porque si la sociedad viera lo que veo yo, estaría desesperada. Y lo que noto es que la gente está cansada, incluso de manifestarse, porque está esperando volver a cierta normalidad”, continuó analizando. Y sumó: “Y esa normalidad que hoy demanda la sociedad, es una normalidad más básica, de existencia diaria, de pasar el mes, el siguiente, y ver cuándo se levanta el velo y me vacunan para así poder volar con alas propias y tener un poco más de previsibilidad. Y, aunque nunca fueron claras las normas, se espera que al menos se vuelva a la normalidad desprolija de antes, pero no a esta desprolijidad un poco apocalíptica”.